Jueves 20 de agosto
- Camila Levaggi
- 20 ago 2020
- 1 Min. de lectura
Hoy volví a entrenar luego de meses y, para ser sincera, cuando terminé me quedé echada en el piso por 10 minutos. Terminé demasiado cansada.
Comencé muy motivada, dando todo de mí por hacerlo bien y completo. Hasta recibí aliento de mis amigas para hacerlo. Sin embargo, fue tan difícil y duro para mí, que a la mitad de la rutina tuve que parar a respirar porque me costaba mucho. Cada ejercicio, demás de parecerme muy fuertes, eran rápidos. No había mucha pausa entre cada uno y eso me dificultó más en recuperar el aire. Sin embargo, seguí adelante. Logré culminarlo y solo sentía que mis piernas temblaban y mi espalda me dolía. Oficialmente, este ejercicio me mató.
Considero que para ser el primero, era extremadamente agotador. Es por esto, que con mis compañeras de triada/ amigas, hemos decidido cambiar este ejercicio por otro para las siguientes semanas. Uno con menor intensidad y más intervalo de tiempo entre cada ejercicio.

Comentarios