Viernes 28 de agosto
- Camila Levaggi
- 28 ago 2020
- 1 Min. de lectura
Hoy tuve un dilema muy grande, ya que no me decidía entre estudiar, hacer ejercicios o tirarme en mi cama. No tenía muchas ganas de entrenar y estuve a punto de no hacerlo. Como sabía que tenía que cumplir el reto porque me tocaba hoy, decidí dar un primer paso: cambiarme a ropa de deporte. Aunque parezca rato, esto me da un poquito de aliento para pararme de la silla y apagar mi laptop.
Puse mi mat en el piso y buena música para moverme un rato y entrar en calor (porque sí, hoy también hace mucho frío). Por suerte, me tocaba hacer el ejercicio de desintoxicación y solo duraba 7 minutos.
Primero, calenté por 3 minutos mientras bailaba un poco y luego, seguí con los ejercicios. Los sentí súper suaves, ya que hoy no me dolía tanto el cuerpo como la otra vez. Es más, me sentí mucho mejor cuando terminé: más activa, con más energías y con el cuerpo más suelto.
Sin duda alguna, dejar mi flojera de lado y darme un tiempo para moverme, me ayuda mucho y a mi estado de ánimo también.


Comentarios